La OMS en su décima revisión dice:
"La Deficiencia Mental es un trastorno
mental incompleto o detenido, caracterizado
principalmente por el deterioro de las
funciones concretas de cada época del
desarrollo y que contribuyen al nivel
global de inteligencia, tales como las
funciones cognitivas, las del lenguaje,
las motrices y la socialización.
La adaptación al ambiente está siempre
afectada. La determinación del grado de
desarrollo del nivel intelectual debe
basarse en toda la información disponible
incluyendo las manifestaciones clínicas,
el comportamiento adaptativo del medio
cultural del individuo y los hallazgos
psicométricos".
- Clasificación del Retraso mental según DSM-IV:
Se puede clasificar en cuatro grados de intensidad, de acuerdo al nivel de insuficiencia intelectual:
Retraso mental leve
Retraso mental moderado
Retraso mental grave
Retraso mental profundo
También existe una categoría que se conoce como retraso mental de gravedad no especificada la cuál es una categoría que puede utilizarse cuando exista una clara presunción de retraso mental, pero no sea posible verificar la inteligencia del sujeto mediante los tests usuales, por ejemplo en individuos exclusivamente
deficitarios o no cooperadores, o en el caso de los niños pequeños.
Grado de retardo Límites de CI (Según
CIE-10)
|
Límites de CI (Según CIE-10)
|
Porcentaje de todos los
retardados mentales (según
DSM-IV)
|
Leve
|
50-69
|
85
|
Moderado
|
35-49
|
10
|
Grave
|
20-34
|
3-4
|
Profundo
|
Inferior
|
1-2
|
- Retraso mental leve
Llamado también debilidad mental, subnormalidad mental leve, oligofrenia leve,
morón. Se considera que un cociente intelectual (C.I) de 50 a 69 corresponde a un
retraso mental leve.
Se considera pedagógicamente hablando como “Educable”. En este grupo se
incluye el 85% de las personas afectadas por el trastorno. Estas personas suelen
desarrollar habilidades sociales y de comunicación aunque son capaces de
mantener una conversación y, por lo tanto, de expresarse en la vida cotidiana. Una
gran parte llega a alcanzar una independencia para el cuidado de su persona
(comer, lavarse, vestirse y controlar los esfínteres).
- Retraso mental moderado
Llamado también subnormalidad mental moderada u oligofrenia moderada. Los
pacientes con retraso mental moderado muestran una lentitud en el desarrollo de
la comprensión y el uso del lenguaje, teniendo en esta área un dominio limitado.
Los avances escolares son limitados, y aprenden sólo lo elemental para la lectura
escritura y cálculo. Tienen dificultad para su cuidado personal. Sus funciones
motrices son pobres, y necesitan de una supervisión permanente. Se considera
que un cociente intelectual (C.I.) comprendido entre 35 y 49, corresponde al
retraso mental moderado. En el trabajo desarrollan labores prácticas y sencillas,
siempre y cuando estén detalladamente estructuradas y se les supervise de modo
adecuado.
- Retraso Mental Grave
Llamado también subnormalidad mental grave u oligofrenia grave.
La gran mayoría de los pacientes presenta marcado déficit motor, o la presencia de otras carencias
que dan evidencia clínica de un daño o anormalidad del desarrollo del Sistema Nervioso
Central.
Está formado por el 3-4% de los individuos con Retraso Mental, y el D.S.M.-IV
establece para este grupo un C.I. comprendido entre el 35-40 y el 20.25. Por su
parte la C.I.E. 10 los agrupa en el margen de C.I. existente entre 34 y el 20, con
una edad mental de 3 a 6 años para los adultos.
Las personas que padecen este trastorno adquieren durante los primeros años de
la niñez escasas o nulas habilidades de comunicación y durante la edad escolar
pueden aprender a hablar pudiendo ser adiestrados en habilidades básicas de
cuidado personal. Se benefician sólo limitadamente de la enseñanza de materias
preacadémicas como la familiaridad con el alfabeto y el cálculo simple, pero
pueden llegar a aprender la lectura de algunas palabras imprescindibles para
desenvolverse en su entorno. Los adultos pueden ser capaces de realizar tareas
simples con una estrecha supervisión en instituciones.
- Retraso Mental Profundo
Llamado también subanormalidad profunda u oligofrenia profunda. Se considera
que el C.I., es inferior a 20.
Los pacientes de este grupo poseen muy limitada capacidad para cuidar sus
necesidades básicas, y requieren ayuda y supervisión permanente. No muestran
capacidad para comprender instrucciones o reconocerlas y actuar de acuerdo a
ellas. Su comunicación no verbal es muy rudimentaria; muestran una movilidad
muy restringida o totalmente inexistente, no controlan esfínteres.
Suelen estar acompañados de trastornos somáticos y neurológicos graves que afectan
la motricidad, así como de epilepsia o de alteraciones visuales y auditivas.
Es frecuente el autismo atípico, sobre todo en aquellos que son capaces de caminar,
así como la presencia de trastornos generalizados del desarrollo en sus formas más graves.
Comprende aproximadamente el 1-2% de las personas que padecen Retraso
Mental, siendo definidos por el D.S.M.-IV con un C.I. inferior a 20-25 y por la C.I.E.
10 con un C.I. por debajo de 20 y una edad mental para los adultos, menor de 3
años. La mayoría de los sujetos con este diagnóstico presentan una enfermedad
neurológica identificada que explica su retraso mental.

Aquí os ponemos un interesante documental de la fundación ONCE con otras instituciones que fue emitido en Tve2 sobre la deficiencia mental.
Bibliografía y webgrafía donde podrás encontrar más información:
- Gabriela Hernández. Clasificación de los tipos de retraso mental. Recuperado el 20/05/2013 desde: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/51/Clasificaci%C3%B3n_del_Retraso_mental.pdf
- Wallin J (1974) El niño mentalmente deficiente. Incluído en Wallin J y otros, El niño deficiente. Buenos Aires: Paidós, pág. 50.
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