martes, 21 de mayo de 2013

La deficiencia mental y su clasificación


La OMS en su décima revisión dice: 

"La Deficiencia Mental es un trastorno 
definido por la presencia de un desarrollo 
mental incompleto o detenido, caracterizado 
principalmente por el deterioro de las 
funciones concretas de cada época del 
desarrollo y que contribuyen al nivel 
global de inteligencia, tales como las 
funciones cognitivas, las del lenguaje, 
las motrices y la socialización. 
La adaptación al ambiente está siempre 
afectada. La determinación del grado de 
desarrollo del nivel intelectual debe 
basarse en toda la información disponible 
incluyendo las manifestaciones clínicas, 
el comportamiento adaptativo del medio 
cultural del individuo y los hallazgos 
psicométricos". 






  • Clasificación del Retraso mental según DSM-IV:

Se puede clasificar en cuatro grados de intensidad, de acuerdo al nivel de insuficiencia intelectual:

Retraso mental leve
Retraso mental moderado
Retraso mental grave
Retraso mental profundo

También existe una categoría que se conoce como retraso mental de gravedad no especificada la cuál es una categoría que puede utilizarse cuando exista una clara presunción de retraso mental, pero no sea posible verificar la inteligencia del sujeto mediante los tests usuales, por ejemplo en individuos exclusivamente 
deficitarios o no cooperadores, o en el caso de los niños pequeños. 




Grado de retardo Límites de CI (Según CIE-10)


Límites de CI (Según CIE-10)


Porcentaje de todos los
retardados mentales (según
DSM-IV)

Leve
50-69
85
Moderado
35-49
10
Grave
20-34
3-4
Profundo
Inferior
1-2




  • Retraso mental leve



Llamado también debilidad mental, subnormalidad mental leve, oligofrenia leve, 
morón. Se considera que un cociente intelectual (C.I) de 50 a 69 corresponde a un 
retraso mental leve.

Se considera pedagógicamente hablando como “Educable”. En este grupo se 
incluye el 85% de las personas afectadas por el trastorno. Estas personas suelen 
desarrollar habilidades sociales y de comunicación aunque son capaces de 
mantener una conversación y, por lo tanto, de expresarse en la vida cotidiana. Una 
gran parte llega a alcanzar una independencia para el cuidado de su persona 
(comer, lavarse, vestirse y controlar los esfínteres).  




  • Retraso mental moderado



Llamado también subnormalidad mental moderada u oligofrenia moderada. Los 
pacientes con retraso mental moderado muestran una lentitud en el desarrollo de 
la comprensión y el uso del lenguaje, teniendo en esta área un dominio limitado. 

Los avances escolares son limitados, y aprenden sólo lo elemental para la lectura 
escritura y cálculo. Tienen dificultad para su cuidado personal. Sus funciones 
motrices son pobres, y necesitan de una supervisión permanente. Se considera 
que un cociente intelectual (C.I.) comprendido entre 35 y 49, corresponde al 
retraso mental moderado. En el trabajo desarrollan labores prácticas y sencillas, 
siempre y cuando estén detalladamente estructuradas y se les supervise de modo 
adecuado. 



  • Retraso Mental Grave

Llamado también subnormalidad mental grave u oligofrenia grave.
La gran mayoría de los pacientes presenta marcado déficit motor, o la presencia de otras carencias 
que dan evidencia clínica de un daño o anormalidad del desarrollo del Sistema Nervioso 
Central. 

Está formado por el 3-4% de los individuos con Retraso Mental, y el D.S.M.-IV 
establece para este grupo un C.I. comprendido entre el 35-40 y el 20.25. Por su 
parte la C.I.E. 10 los agrupa en el margen de C.I. existente entre 34 y el 20, con 
una edad mental de 3 a 6 años para los adultos.

Las personas que padecen este trastorno adquieren durante los primeros años de 
la niñez escasas o nulas habilidades de comunicación y durante la edad escolar 
pueden aprender a hablar pudiendo ser adiestrados en habilidades básicas de 
cuidado personal. Se benefician sólo limitadamente de la enseñanza de materias 
preacadémicas como la familiaridad con el alfabeto y el cálculo simple, pero 
pueden llegar a aprender la lectura de algunas palabras imprescindibles para 
desenvolverse en su entorno. Los adultos pueden ser capaces de realizar tareas 
simples con una estrecha supervisión en instituciones. 



  • Retraso Mental Profundo

Llamado también subanormalidad profunda u oligofrenia profunda. Se considera 
que el C.I., es inferior a 20.

Los pacientes de este grupo poseen muy limitada capacidad para cuidar sus 
necesidades básicas, y requieren ayuda y supervisión permanente. No muestran 
capacidad para comprender instrucciones o reconocerlas y actuar de acuerdo a 
ellas. Su comunicación no verbal es muy rudimentaria; muestran una movilidad 
muy restringida o totalmente inexistente, no controlan esfínteres.

Suelen estar acompañados de trastornos somáticos y neurológicos graves que afectan 
la motricidad, así como de epilepsia o de alteraciones visuales y auditivas. 
Es frecuente el autismo atípico, sobre todo en aquellos que son capaces de caminar,
 así como la presencia de trastornos generalizados del desarrollo en sus formas más graves.

Comprende aproximadamente el 1-2% de las personas que padecen Retraso 
Mental, siendo definidos por el D.S.M.-IV con un C.I. inferior a 20-25 y por la C.I.E. 
10 con un C.I. por debajo de 20 y una edad mental para los adultos, menor de 3 
años. La mayoría de los sujetos con este diagnóstico presentan una enfermedad 
neurológica identificada que explica su retraso mental.





Aquí os ponemos un interesante documental de la fundación ONCE con otras instituciones que fue emitido en Tve2 sobre la deficiencia mental.



Bibliografía y webgrafía donde podrás encontrar más información:


  • Wallin J (1974) El niño mentalmente deficiente. Incluído en Wallin J y otros, El niño deficiente. Buenos Aires: Paidós, pág. 50. 

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